Responde con calma. Piensa en cómo te sentiste en las últimas dos semanas. No hay respuestas buenas ni malas.
1. ¿Te has sentido nervioso/a, inquieto/a o con una sensación de que algo malo va a pasar?
2. ¿Te ha costado dejar de preocuparte por cosas pequeñas o sin importancia?
3. ¿Te has sentido muy cansado/a, como si tu cuerpo estuviera agotado, incluso sin hacer mucho?
4. ¿Has tenido problemas para concentrarte, como si tu mente estuviera nublada o distraída?
5. ¿Has sentido que tu corazón late más rápido, que te sudan las manos, o notas tensión en el pecho?
6. ¿Has tenido miedo de perder el control o de que algo malo te vaya a pasar (como desmayarte, enloquecer o morir)?